Con
bastante pena nos despedimos de Singapur, aunque nuestros deseos de
alargar nuestra estancia allí casi se ven cumplidos, ya que faltando
veinte minutos para subir al avión, en una televisión del
aeropuerto, vemos la noticia de que un terremoto de 8,7 grados acaba
de sacudir la isla indonesia de Sumatra. El terremoto se había
producido en el mismo lugar que el de 2002, el cual provocó el
famoso tsunami que arrasó ciudades enteras dejando miles de
victimas. Las noticias de cierres de aeropuertos en Tailandia,
Malasia e Indonesia por la alerta de tsunami que alcanzaba hasta
Singapur, donde nosotros estábamos, no eran nada tranquilizadoras.
Mientras toda la gente embarcaba sin inmutarse, unos pocos nos
planteábamos si merecía la pena ir a un país que podía ser
arrasado por el tsunami. Cuando solo quedaban un par de personas en
la cola de embarque la televisión afortunadamente anunciaba que se
desactivaban las alertas debido a que el movimiento de tierras había
sido horizontal y no vertical, por lo que no se generarían olas
gigantes. Algo más tranquilos subimos al avión justo antes del
cierre de puertas pensando en si algún día podremos disfrutar de un
viaje sin sorpresas.
No
se muy bien como resumir nuestra estancia de casi un mes en este
rincón de Indonesia. El día once por la noche llegamos a Kuta, la
ciudad más turistica de la Bali donde yo me reencontré con el surf
después de demasiado tiempo sin coger olas. Fue aquí donde
conocimos a Dani y a Carla, una pareja encantadora de valencia, a
Tomeu, nuestro guía mallorquín que nos ayudó a descubrir los
mejores sitios de la isla y nos llevó al skygarden, una discoteca
donde todas las noches durante una hora sirven comida y bebida
gratis, sin trampa ni cartón, la excusa perfecta para reunirnos al
final del día. También conocimos a Carlo, un chico italiano con
quien recorrimos en moto buena parte de Bali. Primero Ubud, una
ciudad de artistas con un impresioante templo metido en la selva por
el que se puede pasear y ver un montón de monos saltando entre las
lianas y las rocas llenas de verdín, un lugar que parece que solo
puede existir en ciencia ficción.
Otro
día fuimos a ver las montañas del norte en Kintamani donde
descubrimos un precioso lago a los pies de un volcán.
Tambien
nos gustó mucho recorrer en moto las carreteras de montaña que
atraviesan los famosos cultivos de arroz en terrazas, es bonito ver
como literalmente han tallado la montaña para cultivar el arroz
mezclando agricultura y arquitectura.
Acabamos con el culo hecho polvo de pasar tantas horas encima de la moto, así que decidimos devolverla y coger un barco para visitar las islas Gili. Tres islotes diminutos rodeados de aguas cristalinas donde nos reencontramos con Carlo, todavía nos acordamos de él cuando vemos los helados de chocolate que comía siempre de postre.
Con
mucha pena nos despedimos para seguir nuestros caminos, ¡¡Ciao
Carlo te deseamos lo mejor en Australia!!
A nosotros nos esperaban un par de inmersiones en esas aguas turquesa llenas de peces que solo había visto en los documentales. Bucear en las Gili ha sido increíble, pero nos reservamos la mejor inmersión para el final. De vuelta en Bali alquilamos una moto y nos fuimos directos al norte a bucear en Tulambén, donde hay un barco hundido de la segunda guerra mundial del que solo quedan algunos restos que dejan ver como fue en el pasado, un ancla enorme, una torreta ametralladora de tres metros y pequeños detalles de manivelas escondidos entre un nuevo mundo de coral que lo cubre todo llenándolo de vida. Vimos peces rarísimos como el frogfish y un enorme pez ballesta, de los que muerden, que apareció de repente a medio metro de la cara de Oihane en mitad de un pasadizo estrecho.
Ya en nuestro último día en Kuta, nos despedimos de nuestros amigos y vecinos, Dani y Carla a quienes les deseamos mucha suerte en Perú.
Nuestro viaje acaba aquí, después de tres meses y habernos gastado casi todos nuestros ahorros nos dirigimos de nuevo a Koh Tao, Tailandia. En esta pequeña isla del golfo dejaremos de viajar y disfrutaremos de unas autenticas vacaciones más asentados.
Guapos!!!!
ResponderEliminarMe encantan vuestras fotos!!!!
Aunque sean fotos de Bilbao seguid colgando fotos!!
Un besazo desde la isla de los atrapados en plena estampida!
Anna Tao