martes, 1 de mayo de 2012

Chiang Mai

Nos despertamos en el tren que nos sacaba de la locura de Bangkok para llevarnos a una pequeña ciudad del norte del país famosa por sus artistas y templos para la meditación. Chiang Mai está repleta de tiendas de artesanía, ropa hecha a mano, y cuadros impresionantes.
El fin de semana fuimos a ver los mercadillos del sábado y del domingo donde muchas tiendas y artesanos montan sus puestos al estilo de los mercadillos medievales. Lo más interesante es ver como trabajan algunos artistas. Recuerdo a un hombre que tallaba paisajes de elefantes en la selva en trozos de madera y raíces, me podía haber quedado mirando como trabaja durante horas.
Después de ver el mercadillo, ya de noche, descubrimos un templo con más de 700 años de antigüedad lleno de magia por la iluminación y un montón de campanillas que movía el viento en los templos más nuevos a su alrededor.
Los demás días nos relajamos en la piscina de nuestro guesthouse y nos dedicamos a comer un helado de leche, leche condensada y virutas de chocolate blanco que volvía loca a Oihane en un pequeño restaurante de unas chicas encantadoras.